lunes, 21 de julio de 2008

¿CÓMO VESTIRSE EN MONTAÑA?

 

Las salidas en alta montaña o las actividades invernales al aire libre precisan, casi siempre, de una funcionalidad óptima de la vestimenta. Las salidas en alta montaña o las actividades invernales al aire libre precisan, casi siempre, de una funcionalidad óptima de la vestimenta. Cuando se está al aire libre se debe proteger el cuerpo contra el frío, el viento o la humedad y, además, intentar que esa protección sea duradera.

Esto no es posible sin la ayuda de un sistema de vestimenta eficaz, polivalente y versátil.

Un buen sistema de vestimenta para alpinismo debe proteger al usuario al usuario y mantener sus prestaciones psíquicas en buen estado.

El frío, la humedad, el calor, etc. limitan la capacidad de tomar decisiones durante un recorrido alpinístico.

 

El sistema de vestimenta por capas

 

Se sabe, por experiencia, que varias capas finas de vestimenta, nos ofrecen un mayor rendimiento que una gruesa a la hora de protegernos de la intemperie.

La ventaja es evidente: poniéndonos o quitándonos una o varias capas de ropa podemos adaptarnos de una manera óptima al clima en función de la temperatura que haga, el tipo de esfuerzo que estemos realizando, el estado de nuestro cuerpo, etc. El arte consiste en encontrar la buena combinación entre las diversas capas que conforman esta especie de cebolla que debe ser la vestimenta de alpinismo.

Esquemáticamente, son tres las capas principales, aunque podríamos aumentarlas hasta cinco, e incluso seis, dependiendo del tipo de actividad y la zona donde se realice ésta.

Esquema de las principales capas:

 

CAPA 1 - ROPA INTERIOR

Es la ropa en contacto con la piel, puede ser de dos tipos: TÉRMICA O FRÍA.

 

CAPA 2 - CAPA CALIENTE

Esta capa es, térmicamente, la más aislante. Puede estar formada por bastantes prendas, estas son las más usuales:

 

_ forro polar o fleece gruesos, delgados y de diversos tipos

_ prendas rellenas de plumas

_ prendas rellenas de fibras

 

CAPA 3 - PROTECCIÓN AISLANTE CONTRA LOS ELEMENTOS

Trajes sin relleno, ligeros en Gore® o en materiales con prestaciones similares.

Este sistema, es simple y universal. La combinación de estas capas es adecuada para escalar en el desierto, para ascender un ochomil y para tomar café en una estación de esquí. Solo se trata de realizar las combinaciones adecuadas, lo cual es verdaderamente sencillo en la mayoría de situaciones. Solo en salidas y expediciones a lugares del planeta extremadamente fríos o húmedos, o con alguna característica climática excepcional será necesario, no ya buscar un sistema distinto al multicapas, sino informarse lo mejor posible para acertar con el tipo de prendas para componer la "cebolla".

 

lunes, 7 de julio de 2008