| Vestimenta | Pese a que muchos se niegan a admitirlo, la vestimenta del ciclista, en concreto del de montaña, debe ser específica, si queremos sacar todo el partido a nuestro apasionante deporte. En primer lugar, es conveniente señalar un par de elementos que quizás no puedan ser considerados como parte de la vestimenta, pero que por su importancia (sobre todo el primero) son de reseñar: EL CASCO.
Si ya estás harto de que te repitamos siempre lo mismo, pues te aguantas, ya que lo hacemos porque nos preocupamos de que nuestros lectores sigan vivos (tenemos complejo de abuelita simpática) y puedan disfrutar la próxima vez de este deporte. Hoy en día existe una gama suficientemente amplia de cascos para que los puedas llevar, tanto en invierno como en verano ya que tienen suficientes orificios de ventilación. Además la mayoría disponen de un sistema de sujeción de la nuca, con lo que la seguridad aumenta notablemente. Además, si resulta que eres heavy, pues le pones unas pegatas de Iron Maiden y a correr. LA MOCHILA
Y yo para qué quiero una mochila, diréis. Pues resulta que para excursiones un poco largas o de las que te pierdes en los confines del universo, el llevar una mochilita (no hace falta la mochila con estructura metálica de 90 litros que usabas en tus tiempos de montañista) es de lo más aconsejable. Metes un chubasquero, unos calcetines, un pequeño botiquín, las herramientas, la comida... ¡Leñe! igual sí que te hacía falta la mochila de 90 litros... Una vez dicho esto, nos centraremos en cómo vestirse según la época del año. Más que nada porque si no, alguno se podría coger un buen resfriado. EL VERANITO.
Ah! que bonita época. Las chicas llevan faldas cortas, los chicos están morenitos (y se han tirado 27 horas diarias en el gimnasio)... Pues el gremio ciclista no va a ser menos y nos equiparemos con un culotte corto, que puede ser de tirantes (es cuestión de gustos), y encima un maillot o una prenda similar. Evitad las camisetas de algodón porque se empapan de sudor muy deprisa, y en las bajadas os quedaréis fríos. Hay prendas muy discretitas, de modo que no tengáis que ir del Volvo-Cannondale, aunque haya gente que le guste dar la nota. Diseños hay para todos los gustos. Otra cuestión es que en las epocas veraniegas, nadie está exento de un chaparrón, con posible granizo, del que os protegeréis con el casco (¿verdad?), así que lo mejor es que os llevéis en la mochila un pequeño chubasquero. Por otra parte, si vais a realizar excursiones por la montaña, en las cotas más altas es normal que no haga tanto calor, así que una prenda de manga larga tampoco iría mal Por supuesto, y como siempre, el uso de guantes (cortos en este caso) es imprescindible, porque cualquier caída te puede dejar las manos que ni para leerlas. El calzado será el específico de mountain bike; aunque es cierto que existen versiones diferentes para verano e invierno, no todos tenemos los medios, y tendremos las mismas zapatillas para todo uso.
Por último reseñar que la protección solar nunca viene mal, sobre todo para pieles sensibles, la cremita no es solo cosa de chicas, así que llevaros el tubito si no queréis volver en estado tomatiense. Las gafas también son importantes, u os arriesgais a coger una conjuntivitis notable. EL FRÍO Y LAARGO INVIERNO
En la época en la que los osos se están echando la siesta (tipos listos), la raza del grilladus bikerus sale a la fría estepa. Muchos nos ha preguntado sobre qué ponerse sin parecer un michelín andante.
Los expertos hablan de tres/cuatro capas de ropa, a saber: Una camiseta interior en tejido sintético (nada de algodón) que permita mantener el calor y, sobre todo, evacuar correctamente el sudor. En segundo lugar una capa de aislamiento térmico, que sea capaz de abrigarnos convenientemente. A tales efectos, los (buenos) forros polares son ideales. Por último, la capa exterior debe protegernos del viento y debería dejar pasar la transpiración desde las otras capas. Un buen maillot de manga larga nos servirá. La cuarta capa se refiere a la protección contra la lluvia. Sí, en invierno también llueve, por si no os habíais dado cuenta. Evidentemente lo ideal es tener una chubasquero en algún tejido sintético estilo gore-tex, que permite aislar del agua y transpirar a la vez. El único problema es que este tipo de prendas es relativamente caro, así que no te compres uno si realmente no lo vas a usar con frecuencia. Para el tren inferior, utilizaremos un culotte largo, a ser posible térmico, que nos aísle del frío. Nuestros compañeros de carretera se untan con vaselina en las rodillas para protegerlas del frío.
Evidentemente, los guantes deberán ser largos, y con algún acolchado, para mantener el frío, pero no demasiado gruesos, para no perder el tacto. Puedes proteger tu delicada garganta (después de la sesión de karaoke del fin de semana) con una braga, tipo buff, y puedes/debes usar calcetines térmicos que te permitan mantener el calor en tus delicados piececitos. Las gafas tampoco vendrán mal, pero con las lentes adecuadas para cada circunstancia. Es mejor llevar unas lentes transparentes que no llevar nada.
EL ENTRETIEMPO
Miras por la ventana y ves un solete de aupa. Te preparas con tu camisetita y tu maillot, e incluso te atreves a ponerte el culotte corto. Cuando sales a la calle te quedas más helado que el iceberg del Titanic, y tienes que volver corriendo a casa para darte una reconfortante ducha caliente
En esta época es imprescindible hacer una previsión acertada de la temperatura que vamos a tener, así como de las posibilidades de lluvia. Tanto en primavera como en otoño tendremos que jugar con la segunda capa de abrigo (la del forro polar) con prendas más o menos gruesas. También es un buen momento para ponerse un maillot corto, con unos manguitos, que luego podremos guardar en el bolsillo para salir por la mañana cuando la temperatura es baja.
Es conveniente llevar los guantes largos todavía, puesto que las manos son una parte del cuerpo que está muy expuesta al poco (o mucho) frío que pueda haber. Lo importante es que cada uno conozca sus capacidades aislantes, de modo que sacando el dedo por la ventana sea capaz de saber qué ponerse. Igual a la primera no acertaremos, pero a medida que cojamos práctica nos resultará muy sencillo. En cualquier caso os recomendamos vivamente que miréis la foto del meteosat en la sección de "EL TIEMPO" de BikeWeb, para saber cómo van a estar las cosas. Hay a quien le gusta más ver el boletín del tiempo de Minerva Piquero, por qué será...
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| Alimentación | Esta parte de la preparación resulta muy controvertida, ya que no suele estar muy de acuerdo con las costumbres culinarias españolas. Por ello, lo que aquí sigue no es más que una mera indicación para mejorar la alimentación del ciclista en general (no estamos hablando aquí de competición) y que va más allá del bocadillo de chorizo frito que algunos llevan en la mochila. Para preparar alimenticiamente una excursión es conveniente tomarse las cosas suficientemente en serio para llevar, aunque sea por unas horas, una dieta equilibrada. Comenzaremos por la cena de la noche anterior. Un buen plato de pasta con tomate y aceite de oliva (nada de salsas) y sobre todo sin queso, puede aportarnos la cantidad suficiente de hidratos de carbono para el día siguiente. Evitaremos tomar productos grasos como el queso o la leche entera, prefiriendo la desnatada. Alguna pieza de fruta será un buen postre.
Por la mañana, podremos tomar un zumo de naranja, cereales no grasos, jamón york o pavo embutido y para los más hambrientos, una tortilla francesa. Prescindiremos lo más posible de grasas que hacen trabajar demasiado al estómago y requieren un largo tiempo para su asimilación. Es hora de preparar el avituallamiento para la ruta.
Por muy buena alimentación que hayamos tenido, nadie está exento de una pájara en el peor momento, así que si no queréis convertiros en la raza de los pajareitors procurad llevar siempre una pieza de fruta, una chocolatina o una barrita energética, que pueda daros las fuerzas necesarias para volver a casa medio enteros (semidesnatados). Para salidas de más de dos horas, sí que es conveniente llevarse productos que contengan azúcares, como membrillos (ahora los hacen en formato quesito), orejones... Un tubito de leche condensada para casos de emergencia tampoco viene mal. Si tenemos previsto realizar una parada para comer, un bocadillo de jamón con tomate o tortilla sería lo ideal.
Hasta ahora no hemos hablado para nada de los líquidos, pero se trata de la parte más importante de la alimentación de un ciclista en una salida. Hay que beber con regularidad, sin esperar a tener sed, lo que nos permitirá estar hidratados convenientemente. En verano parace más lógico beber a menudo, pero no hay que olvidar que en invierno necesitamos la misma cantidad de aporte hídrico.
En cuanto al tipo de líquido, evitaremos llevarnos la bota de vino, las latas de cerveza y otras bebidas con gas del estilo Caca-Cola. Nos decantaremos por el agua, zumos, o bebidas isotónicas de las de verdad. Evitad las bebidas como Red Bull, Reanimator y otras por el estilo, que engañan a nuestro cuerpo y que pueden producir efectos desastrosos en el organismo en caso de esfuerzo intenso y continuado. Si queréis preparar una bebida más o menos isotónica podéis añadir a un litro de agua una cucharada pequeña de sal, tres de azucar y el zumo de medio limón. Haced pruebas, pero seguro que encontráis una combinación CaseroStar a vuestra medida.
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| Material | Pero qué pensabais, que se puede salir así, sin más, con el bidón lleno y la barrita energética... Pues no, hace falta llevar las suficientes herramientas para poder ajustar cualquier componente de la bicicleta si surge un imprevisto. Como seguro que os sabéis de memoria el cursillo de mecánica, pasamos a las cosas que no debéis olvidar en casa al salir de excursión: - Tronchacadenas. Imprescindible, la cadena sólo se rompe cuando estás a 25 km del lugar habitado más cercano. - Llaves allen de 2,3,4,5,6 y 8mm - Llaves planas de 10 y 15mm - Destornillador plano y estrella - Llave de radios - Parches, desmontadores, pegamento... - Bomba - Una o dos cámaras
Para salidas más largas, también es conveniente llevar llaves de dirección (si todavia eres de los que no la tienen ahead), cables de cambio, alicates, un par de radios y cabecillas de repuesto. ¿Y el botiquín? No pretendemos que os cosáis las heridas en plan Rambo, pero si que es conveniente llevar en una bolsa cerrada un bote de líquido desinfectante (Salvesept), gasas, algodón, esparadrapo, cuchilla de afeitar nueva, mechero y pomada (Fenergán) o líquido (After Bite) para picaduras. Para las contusiones y torceduras no viene mal llevar una bolsita de frío instantáneo (Friolist) para prevenir la hinchazón.
En España no abundan las serpientes venenosas (sólo alguna variedad de vívora), pero si os vais a mover por zonas donde estos reptiles abunden, no viene de más llevar una ampolla de Polaramine con la correspondiente jeringuilla, que también nos servirá para picaduras con fuerte reacción, como la de los abejorros. En todo caso conviene hacer reposar al herido y pedir ayuda inmediatamente, indicando al equipo de salvamento los fármacos que se han administrado.
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